El financiamiento es una de las trabas más importantes de la industria de juegos digitales nacional. Existen dos principales formas de cubrir estos gastos.
La primera es trabajar con empresas distribuidoras de videojuegos, también llamadas publishers y que se encargan del costo monetario del desarrollo del juego en diferentes escalas, dependiendo del poder financiero que tengan y los acuerdos con los que llegue con la empresa de videojuegos, a cambio de recibir ganancias de las ventas del producto cuando sea comercializado.
De este modo, un publisher puede solo facilitar la llegada de juegos a tiendas de ventas físicas hasta hacerse responsable económicamente de todo el desarrollo del videojuego y de su campaña de publicidad y marketing.
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Sin embargo, la posibilidad en Chile de tener acceso a conocer y más aún trabajar con publishers es bastante dificultoso, teniendo como primer gran obstáculo el que no exista este tipo de empresas en el país y que la forma más factible de tomar contacto con distribuidoras internacionales es por medio de reuniones presenciales en ferias mundiales enfocadas a la industria.
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En respuesta a esta realidad, está la segunda opción de financiamiento y que tiene relación con las posibilidades de subvención estatal. Algunos de ellas son los capitales que entrega la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), los Fondos de Cultura por parte del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; y el apoyo que brinda ProChile, bajo el alero del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Financiamiento
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Durante el 2019, en Corfo se estrenaron los fondos de concurso Audiovisual: Línea de Apoyo Distribución y Comercialización, tanto en su modalidad nacional como internacional; y que apuntan a la distribución de obras audiovisuales, donde se incluyen los videojuegos. Otro fondo nacido en el mismo año es el de Línea de Apoyo Factoría Audiovisual que es una inversión estatal a empresas nacionales, en este caso, ligadas a materias audiovisuales.
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“Nosotros constatamos que el apoyo a los videojuegos por parte de Corfo empezó hace cuatro o cinco años y se debió a que llegamos a la conclusión que la industria de videojuegos en Chile estaba realmente con un nivel de dinamismo y de crecimiento muy importante”, indica Isabel Siklodi, encargada de Desarrollo Audiovisual en Corfo.
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CORFO
No obstante, previamente al apoyo del desarrollo audiovisual, Corfo a través de otras herramientas ya había tenido la oportunidad de trabajar con empresas desarrolladoras de videojuegos, como por ejemplo las Start Up y “otros instrumentos que apoyan a cualquier tipo de empresas que tengan ciertas características potenciales de desarrollo” recuerda Siklodi.
​Para la funcionaria de Corfo, el hecho de que se apoye al mercado de juegos digitales chilenos está firmemente relacionado al objetivo principal de la institución pública que es “justamente promover la industria nacional”, agregando que “esta es una de las industrias sobre la cual está puesto un gran esfuerzo y queremos que en un futuro sea una de las más importantes de Chile, dado que se basa principalmente en tecnología, inteligencia y creatividad”.
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Al respecto de los criterios de evaluación de las postulaciones a los diferentes fondos, estos se mantienen solo por un cierto periodo de tiempo para ir siendo actualizados acorde a la evolución de las tecnologías y la forma de realizar los proyectos, en este caso, juegos digitales. “Sin embargo, en general, los criterios que tenemos desde el inicio no han variado mucho y los hemos definido en conjunto a la asociación de videojuegos en Chile”, concluye Siklodi.
FONDART
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El apoyo económico al desarrollo de videojuegos por medio de Fondart, se realiza a través del Fondo de Fomento Audiovisual, en su línea de Producción Audiovisual en Otros Formatos. Este fondo tiene $105 millones de pesos y cada proyecto postulante puede optar a un máximo de $35 millones de pesos.
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El inicio de este apoyo no estuvo carente de obstáculos. La ley n° 19.981 sobre Fomento Audiovisual hace una distinción donde excluye a “aquellos productos y procesos audiovisuales cuyo contenido o particular tratamiento sirvan a objetivos publicitarios”, dejándolos sin posibilidades de optar a financiamiento por medio de este fondo.
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José Manuel Muñiz, ex integrante del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual -entre 2015 a 2019-, que tiene como tarea, entre otras, regular el Fondo de Fomento Audiovisual, comenta que alrededor del 2015, “se entendía que el videojuego era una obra de publicitaria, lo cual obedecía principalmente a un tema de desinformación porque no había realmente gente de la industria del videojuego dentro del Consejo Audiovisual para efecto de aclarar que no todos los videojuegos son diseñados para este fin”.
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Muñiz, quien también se desempeñó como Secretario General de la Asociación Gremial Chilena de Desarrolladores de Videojuegos -entre 2013 a 2016-, agrega que fue en el trascurso de ese año en que se aceptó en el consejo que el videojuego “constituye en sí mismo una obra audiovisual” y que, por lo tanto, proyectos de este tipo tenían el respaldo de la ley.

José Manuel Muñiz, ex integrante del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual
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El aporte que ha brindado a lo largo de los años el Fondant a los videojuegos, según Muñiz, ha ido en aumento, ya que “ha triplicado el financiamiento que daba hace cuatro años atrás y ha compatibilizado la forma en que uno postula un proyecto para hacer un mejor aprovechamiento de sus fondos”, asegurando además que los postulantes siempre aumentan debido a que la línea de Producción Audiovisual en Otros Formatos es una de las más solicitadas.
“Ha cambiado mucho la disposición respecto a cómo financiar la producción audiovisual en materia de videojuegos”, sentencia Muñiz.
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ProChile
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Los primeros acercamientos entre ProChile y la industria se debieron a que fue esta última la que se acercó, buscando orientación comercial. “Ahí fue donde descubrimos que era una industria local que, aunque era pequeña, tenía un alto potencial; a lo que se sumaba que en el ámbito internacional se trataba de una industria gigante y millonaria”, explica Fanny González, coordinadora sectorial de animación y videojuegos en el Departamento de Industrias Creativas en ProChile, quien también calcula que las primeras conversaciones ocurrieron hace unos ocho años atrás.
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El trabajo de ProChile es entregar un financiamiento a empresas que quieran mostrar sus trabajos en eventos mundiales para atraer posibles socios y/o inversionistas.
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Según González, el apoyo que brindan a los estudios de desarrollo de videojuegos consiste en “poder ayudarlos en la internacionalización, ya sea con participaciones en ferias extranjeras y a través de capacitaciones para lo que respecta en aprender y prepararse en el proceso de exportación de sus productos, para poder así insertarse en mercados de afuera”
De este modo, por ejemplo, ProChile dispone de stands nacionales en diferentes ferias internacionales de la industria de videojuegos, donde algunas empresas del país, seleccionadas por medio de postulaciones, pueden mostrar su trabajo, tanto juegos ya terminados como prototipos; además de dedicarse como organismo a organizar encuentros de networking en los mismos eventos, para destacar la presencia de los estudios chilenos.
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Fuente: Subiendo de Nivel (Creación Propia)
En este tipo de encuentros, uno de los grandes objetivos que tienen los desarrolladores es crear una red de contactos con publishers que estén posiblemente interesados en apoyar sus creaciones.
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Los procesos de convocatoria para ser parte de las comitivas que representaran a Chile en estas actividades se realizan a través del sitio web de ProChile y son difundidos por las redes sociales de la institución.-
